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lunes, 27 de junio de 2011

Alemania y un Encuentro.


Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas.
- Mario Benedetti


lunes, 17, 3:25 am.

Acavaba de renunciar a probar la cena en el avion, la señorita me la habia ofrecido un sin numero de veces y yo la habia rechazado, Pero la verdad era que no me gustaba. Estaba con un sentimiento extraño, ¿acaso jamas regresaria?, claro que si, solo seria un año. "Tan solo un año" las palabras de mi madre aun resonaban en mi cabeza. Sabia lo que ella queria, queria alejarme un poco de todo ese mundo, en cierta forma aveces creia que mi mama me concideraba algo extraña. Pero no la culpaba, no era como ella, de cierta manera eramos tan diferentes, siempre con ese tono de desden hacia mi, pero, como pretendia ser una buena madre cuando ni ella misma sabia lo que significaba aquello.
Huerfana de nacimiento. Su padre, Exitoso, ambicioso, no sabria que hacer con una niña y despues de la muerte de su madre, cayo en el alcoholismo, aun ahora me pregunto como podia seguir trabajando en esas condiciones.
Tias, Tios. No jamas, de ninguna manera demaciado ocupados con sus propias familias como para pensar en alguien mas.
Y asi fue como la enviaron a Alemania a un internado, bastante cruel a mi parecer, pero cada vez que ella me lo contaba era como si realmente fuera un alivio, y de una manera objetiva era verdad, ¿quien quiciera estar con un padre alcoholico y unos parientes demaciado egoistas?
Fue ahi donde conocio a su entrañable amiga Simone, aun recuerdo esas historias de adolescentes con las cuales sus ojos ardian de pasion, anciando regresar a ellas, poder acariciarlas con sus dedos. Y siempre recordandome el "yo si vivi mi adolescencia" y reprochandome el "tu siempre con la nariz entre libros" ni siquiera sabia lo que leía bah.
Los ojos me dolian, tenia sueño, pero no podia dormirme, siempre ese problema. Cada ves que recordaba sus reproches, venian a mi mente miles de formas de explicarle lo que pasaba, pero siempre el miedo, la verguenza o alguna de esas, me lo impedian, no, no sabia porque, o tal vez si, ese sentimiento de abandono mas que la soledad, el sentir lo vidrios del espejo al impactarlos y despues sus sonido tintiniante al estrellarse contra el piso y mis pies sobre ellos.
Alemania, un lugar de sueños, Hamburgo, donde podria realizarlos, no, no lo creo, no era mi madre, tan solo queria ser alguien mas en el mundo sin nada especial y sin llamar atenciones que no me correspondian, no, no de nuevo.

Lunes, 17, 4: 53 am.
Al fin Alemania.

Baje del avion, hacia un poco de frio y me aprete la bufanda de mi cuello. Respiraba, el aire fresco, el tacto, todos mis sentidos estaban tan... cambiados, sin duda, aun con los ojos cerrados me daria cuenta este no era mi pais, nunca lo seria, pero en estos momentos donde la corrupcion se a apoderado de el, creo que es bueno estar aqui.
Baje a tomar mis maletas y dirigirme a donde me encontraria con Simone, comine un poco y al fin la ubique, pelo rubio, traia encima un sueter cafe y pantalones de mesclilla, pelo recogido. Tenia algo en sus manos, una fotografia quiza. Miraba hacia todos lados, hasta que se topo con mi mirada, miro el papel en sus manos y fue hacia mi, con sus brazos extendidos. 

- Oh, Dios disculpame - enrrollando sus brazos al rededor de mi cuerpo - es solo que no te reconoci - me solto de su abrazo, tomo mi rostro entre sus mejillas y me miro - pero estas hermosa, eres el vivo retrato de tu madre, excepto por... - si oceanos azules en vez de ojos.
- Los... ojos - me miro con algo que yo diria que era compacion.
- Bien vamonos, debes tener mucho sueño-
Aborde la camioneta que Simone tenia en el estacionamiento, senti los asientos de piel. Recargue mi mano en el descanzo y mire por la ventana, mire aquellas hermosas luces que Alemania me ofrecia.
- Vaya, no sabes lo anciosos que estan de conocerte - su marido supongo, para ser sincera no lo recordaba, muchas platicas de mi madre sobre ella, pero ninguna llegaba a llamar mi atencion - Bill hasta se queria quedar despierto a esperarte, pero tenia que hacer un trabajo importante y al final durmio, no es como si fuera dificil que el sueño los venciera - ¿Bill?, no creo que alguien hable asi de la persona que ama. Ella sintio mi mirada algo desconcertada. - oh lo siento, tengo dos hijos - genial, niños - Bill y Tom, Thomas - Bien al segundo le dire Thomas cuando intente jalarme del cabello - son buenos chicos - claro ninguna madre diria lo contrario de sus hijos - bueno, son grandes muchachos - ¿muchachos? - pero no puedo evitar hablar de ellos de esta forma, aunque ya esten en la universidad - ¿uni- universidad? Se dio cuenta de mi expresion y con una mano rozo la mia - se llevaran bien, ya lo veraz -
- Si - la mire unos segundos con su sonrisa dulce y maternal. Mientras seguia mirando por la ventana deje que el sueño me consumiera por completo en una linda tonada.


Lunes, 17, 8:14 am.

- Hum... - me revolvi entre las sabanas, no sabia como habia llegado hasta ahi, pero me sentia comoda. Abri los ojos poco a poco y note los calidos rayoz de sol entre las cortinas. Despues de abrir bien los ojos me sente en la cama a contemplar mi nueva habitacion. Tenia un toque de una niña mas pequeña, con sus muebles blancos y papel tapiz de floresillas en colores crema. Mire a un costado de mi cama, ahi habia un buro, con un reloj sobre el. Me acerque al recordar algo y al ver la hora, sali de un salto de la cama con destino al baño, por suerte habia shampo y jabon ahi dentro.

Lunes, 17, 8:40 am.
En camino.

Baje las escaleras apresuradamente aun colocandome el sueter azul. Cuando note a Simone al pie de estas mirandome con extrañeza.
- ¿A donde vas con tanta prisa? - me detube en seco a mitad de las escaleras al escucharla.
- Se me a echo tarde para la escuela - note como Simone miraba hacia abajo y soltaba una carismatica sonrisa.
- pero niña, acabas de llegar de un largo viaje, lo que menos deberias de pensar es en llegar tarde -
- Bueno, no me quiero perder mi primer dia de clases - oh vamos, lo que no querias es llamar la atencion mañana cuando todos ya estubieran con sus respectivos amigos y todos te miraran de forma extraña.
- Bien es comprensible, espera yo te llevare - bien si no fuera asi no sabria donde podria terminar parada.

Lunes, 17, 8:57 am.

- Ahi es, ¿la ves? tu nueva escuela - asome un poco la cabeza por el vidrio para mirar el enorme edificio que se alzaba sobre mi. - Es una de las mejores escuelas aqui en Alemania, y no decir en Hamburgo. - genial ahora realmente sentia nervios, muchos, muchos nervios - hum, no se donde tendran la cebeza esos chicos mios - ¿ahora que tenia que ver sus hijos? - es solo que, yo tambien fui joven y se que es poco vergonzoso que tu madre te traiga a la escuela - esperen, ¿habia dicho madre? - no digo que soy tu madre o que ahora me tengas que ver asi, de echo ¿quieres que te deje por aqui o acaso quieres que te lleve mas cerca? - Demonios, sentia que si daba un paso fuera de aquella camioneta me desplomaria en el humedo suelo.

- Aqui esta bien - maldito orgullo.
- Bien - Simone estaciono su camioneta - ¿te parece si vengo por ti a las 2?-
- si, muy bien-
- bueno entonces que te vaya bien - me miro con sus ojos maternales y amorosos. - oh lo siento, es que estaba recordando unas cosas - ella suspiro y volvio a mirarme con una amplia sonrisa - veraz que todo saldra bien, no estes nerviosa, cuidate y nos veremos - tome mi mochila y abri la puerta del auto, note la brisa humeda y fria contra mis mejillas.
- nos vemos - me colgue la mochila mientra cerraba la puerta. mire como Simone avanzaba en su auto. Cuando reaccione redirigi mi mirada a el edificio. Bien hora de entrar.

Entre en el edificio notando las imponentes puertas. Dentro era aun mas enorme, sin duda me perderia mas de una vez ahi dentro. Notaba como algunos corrian y llegaban con otros, tal vez se conocian, y como despues de eso llegaba alguien mayor y los reprendia. Pregunte a algunos donde se encontraba la direccion, di algunas vueltas hasta que llegue. Era una puerta de metal y al abrirla me tope con una mujer regordeta y pelirroja, con un peinado algo extraño y pasado de moda. Traia puestos unos lentesillos cuadrados sobre la nariz y la sombra verde sobre sus parpados, un rosa bastante fuerte en los labios que supongo que penso que habria de combinar con el color de su atuendo. Tenia unos papeles sobre los ojos, al bajarlos me miro con una mueca en la cara y levantando una ceja.
- ¿te puedo ayudar en algo? - note que no se habia depilado bien el bigote, ¿como permitian que alguien asi trabajara? - bien si no te puedo ayudar... -
- N-no, es que vengo por mi horario -
- Esos se entregaron temprano - ahora podia verlo, ella lo disfrutaria, esa mueca de "me negare a todo porque llegaste tarde" - ¿acaso llegaste tarde? - su maldita sonrisa estaba apunto de sacarme de quicio.
- Si, algo -
- ¿algo? - levanto su mano y señalo un reloj cercano, 9:07 am - bueno, mientras no sea cotiano -
- oh no, no lo sera - claro, nunca me gustaria tener que volver a tratar con alguien como ella.
- Nombre -
- Diana Beacker - sus pequeños y arrugados dedos buscaron en una pila de hojas de un costado, vaya, no me sorprendia que estubiera asi, en esa oficina no tenia que mover un dedo todo estaba a su alcance.
- Aqui esta, bienvenida señorita Beacker - me dio la hoja - que tenga un lindo semestre - ahora si, su sarcasmo habia rebasado toda espectativa .
- Gracias, ah por cierto que disfrute sus rosquillas - sali de aquella oficina con una mirada de odio clavada en la espalda.

Prologo.



Diana es una chica bastante normal.. aunque... sea bastante antisocial por cosas que le sucedieron en el pasado. Su madre al ver la falta de "amigos" de su hija la manda a Alemania, con una antigua amiga, Simone Kaulitz. Ella le ofrece su casa, donde habitan sus dos hijos gemelos; Bill y Tom. Al principio Diana cree que estos son dos niños pequeños, pero al conocer al mayor de los Kaulitz se da cuenta de que son bastante grandes, un año mayor que ella. Las cosas se complican cuando ella se da cuenta de que el otro chico, Bill, es el mismo con el cual tuvo un caluroso encuentro en el baño de las chicas en su primer dia. Ella convivira con sus odiosas y frivolas "amigas" para no volver a ser el pez pequeño de la escuela. Veremos como ella se las arregla para mantener a un "Novio falso" y un amor furtivo.

domingo, 1 de mayo de 2011

Disculpa si te llamo Amor Capitulo 12 (final)

Me gustaria poder decirles y contarles todo lo que senti en esa ultima semana. Lo resumire. Habia faltado a los ensayos con Wendy y regrese a mis clases de bateria. Me senti tan pleno al volver a sentir el ritmo fluyendo de mi cuerpo hasta las baquetas. Habia vuelto a salir con los chicos, eramos nosotros de nuevo, las bromas y los chistes malos. Todo era mi vida, la habia recuperado, pero no dejaria la obra se la debia a Wendy. Seria la unica cosa que le deberia.
-Gustav, ya entramos a esena -
- Ahora voy - Bien era hora de la funcion literalmente. 
Pense que seria un poco dificil llevar el corriente de la obra, pero no fue asi, sin saberlo me di cuenta yo podia ser lo suficientemente hipocrita como ella lo era conmigo. Podia ver a mis padres en las butacas mientras yo decia mis lineas. Todo parecia estar en calma. Tambien logre distinguir a los chicos, Georg aun no se habia dormido, buena señal. Y Amber tambien estaba ahi. Se veia tan bonita, y era verdad este tiempo me sirvio para darme cuenta de muchas cosas, sobre lo que se pasaba conmigo. y Ahora tocaba la escena funesta de la muerte de Julietta

Julieta: ¡Hasta luego! ¡Sabe Dios cuándo nos volveremos a ver! Siento un vago y frío temor, que me provoca escalofríos al correr por mis venas y casi hiela el calor de la vida. Voy a llamarlas para que me den valor ... ¡Ama! ... Pero ¿para qué la quiero aquí? ... ¡Ésta es una terrible escena que debo representar yo sola! ¡Ven, frasco! ... ¿Y si este brebaje no produjera efecto alguno? ¿Me casarian entonces mañana por la mañana? ... ¡No! ¡No! ¡Esto lo impedirá! (Sacando un puñal de su seno). ¡Quédate aquí! (Esconde el puñal en el lecho). ¿Y si esto fuera un veneno, con que el fraile quisiera darme astutamente la muerte, por temor a la deshonra que le causaría este matrimonio después de haberme unido con Romeo? Sospecho que sí ... Pero no; imagino que no es posible, pues siempre ha dado pruebas de ser un santo varón. ¡No debo abrigar tan ruin pensamiento! ... ¿Y si depositada ya en el sepulcro, despierto antes de que llegue Romeo a liberarme? ¡Terrible caso! ¿No me asfixiaré entonces en aquel antro inmundo, por cuya terrible boca el aire puro no penetra jamás, y moriré ahogada antes de llegar mi Romeo? ... Y si vivo, ¿qué será de mí? Las sombras, la noche, la idea de la muerte me aterrorizarán bajo aquellas bóvedas de un panteón en donde desde hace siglos se hacinan los huesos de mis antepasados; donde Teobaldo, manando sangre aún, descansa pudriéndose en su mortaja; donde, según cuentan, a ciertas horas de la noche concurren los espíritus ... ¡Ay! ¡Ay! ¿Cómo es posible que al despertarme de improviso no enloquezca ante tan espeluznantes horrores y emanaciones tan pestilentes, y entre unos chillidos semejantes a los de la mandrágora al ser arrancada de la tierra, que hacen perder el juicio a los mortales que los escuchan? ¡Oh! ... Si entonces despierto, ¿no se trastornará mi razón al verme rodeada de todos esos tremendos horrores? ¿Y no seria posible que, en mi delirio, jugara con los restos de mis antepasados y arrancara de su féretro al desfigurado Teobaldo, y, poseída de semejante locura, llegara a coger un hueso de alguno de mis abuelos, y a modo de maza hundiera con él mi pobre cráneo? ¡Oh! ¿Qué es lo que estoy viendo? ... ¡Me parece que lo veo! ... ¡Es el espectro de mi primo, que persigue a Romeo, cuya espada ensangrentada le atravesó el corazón! ... ¡Detente, Teobaldo, detente! ... ¡Romeo, Romeo! ... ¡Voy a reunirme contigo! ¡He aquí el licor! ¡Lo bebo a tu salud! ...

Entonces paso. Ahora seguia yo, entre y dije algunas de las lineas, pero no podia con la rabia, sabia que en cualquier momento explotaria. Pero me contuve, para que al menos eso saliera bien.
Recuerdo tan solo las ultimas lineas...
Romeo: ¡Brazos, den su último abrazo! Y ustedes, ¡oh, labios!, puertas del aliento, sellen con un legítimo beso el pacto sin fin con la acaparadora muerte. (Cogiendo el frasco del veneno) ¡Ven, amargo conductor! ¡Ven, guía fatal! ¡Tú, desesperado piloto, lanza ahora de golpe, para que vaya a estrellarse contra las duras rocas tu maltrecho bajel, harto de navegar! (Bebiendo) ¡Brindo por mi amada! ¡Oh, sincero boticario!, ¡tus drogas son activas! ... Así muero ..., ¡con un beso! ... 
Despues de eso siguio Julietta y lo demas. supongo que lo saben. Y asi habia cumplido mi promesa. La obra termino. Ambos salimos pero yo no la tome de la mano como ella esperaba. Le agradecimos al publico y me fui a mi camerino, que aunque lo compartia con mas chicos, al menos no tendria que ver a Wendy ahi. Me cambie y sali, mis padres y amigos estaban afuera. Les agradeci y cuando saliamos la vi. Ella se lanzo con sus brazos a mi cuello, los demas siguieron caminando, yo solo me quede como una estatua. Sintiendo su calor, todas mentiras, y la verdad era... no me dolia tanto como yo pensaba, era una traicion, pero si apenas conocia a la chica, era algo menor pero no por eso menos importante.
- ¿Que pasa?, toda la semana haz estado raro -
- Wendy... no quiero volver a verte - lo dije con toda la frialdad que pude.
- Pe-pero ¿por que? -
- Solo dejalo asi -
- Yo necesito una explicacion -
- Yo soy el que deberia pedirtela, me haz mentido, todo este tiempo y yo fui un iluso al creerte -
-Escucha lo que te han dicho es mentira -
- Yo jamas dije que me habian dicho algo -
- Gusti, yo... yo - intento tocarme con sus manos pero yo me aleje.
- Adios, Wendy, Disculpa haberte llamado amor alguna vez - y asi la deje atras. 
- ¡Gustav!, ¡Gustav!, ¡No me puedes dejar hablando sola!, ¡Eres un idiota!, ¡Cualquiera querria a una chica como yo! -
- Pues es lo que mereces, a alguien como tu, a un cualquiera - Amber habia llegado y estaba con Tom. Wendy escucho aquello.
- Mira niñita tu... -
- ¡Dejala! - la intercepte antes de que llegara donde estaba Amber - Solo dejanos tranquilos, quieres -
- ¡Tu! !aaaaah! - hico un mohin de niña pequeña y solo entendi, eso era ella, una niña mimada -
- Sabes que Wendy, solo... solo dejame tranquilo. Y volvi a caminar hacia donde Amber.
- ¡Eres un idiota Gustav Shäfer! - Entonces pataleo un poco el suelo y se fue.
- ¡Adios loca! - grito Bill.
- Yo... lamento haberte causado... -
- No Tom, tu... solo fuiste mi amigo -
- Asi que ¿todo bien? - Pregunto Georg.
- Todo muy bien - Respondi mientras miraba a Amber. - Gracias por ponerla en su lugar.
- Si, Amber le dijiste y se enojo y aaah, fue genial - Bill aplaudio un poco. 
- Calma, pareces quinceañera - 
- Ahi, ahi, mira quien lo dice se te hace familiar el "mama, mama no encuentro a Teddy buaaaa" -
- Dijsite que no lo revelarias -
- Animal -
- ¡Pues mas animal tu! -
- Mejor los detengo antes de que se maten - Georg se hacerco un poco mas a ellos.
- ¿y estas bien? - Amber miraba al suelo.
- Si, mucho mejor -
- Me alegro -
- Amber, quieres salir conmigo -
- Oh rayos... Gustav... pense que jamas lo dirias -
- jajajajaja soy algo lento -
- Lo se... pero aun asi me gustas - y sus mejillas se encendieron. Tome su mano y en ese momento me entere, que tal vez... pensemos que el amor esta a años luz de nosotros, pero solo quiza podriamos dirijirle una mirada a nuestro alrrededor y nos toparemos un con una pequeña sorpresa.
Fin!!!!!! :333

sábado, 30 de abril de 2011

Disculpa si te llamo Amor Capitulo 11

- ¿Gustav? -
- ¿eh? - mire a Tom, estaba lavandose las manos, mientras yo recuperaba el aliento.
- ¿estas bien? -
- Si, si, solo que ya sabes... -
- Wendy -
- Si, ella presiona un poco, pero el estreno es este viernes asi que no la culpo -
- Gustav, de hecho... es de eso de lo que tengo que hablarte - Tom habia adoptado esa actitud serena, no me gustaba nada, la ultima vez que uso ese tono fue para decirle a Bill que su conejillo de indias habia muerto. En conclusion no traia nada bueno.
- Suletalo -
- Veras... -
- ¡Gustav! - Antes de que Tom pudiera seguir Wendy habia entrado... si al baño de los hombres.
- ¡Wendy!, ¡pe-pero que haces aqui!
- Buscandote, no se nota... - tengo hora libre y escuche por ahi que tu igual, asi que ahi que ensayar -
- Pero... - entonces lo vi, una ligera mirada entre Wendy y Tom. Tom la miraba con el seño fruncido que a ella parecia no importarle.
- Ve con ella, hablaremos luego -
- Creo que lo puedes decir enfrente de ella Tom -
- No, esto tiene que ser privado, nos vemos Gustav - salio del baño y en ese momento mas que nunca sabia que esto era mas grave de lo que yo pensaba. Solo podia recurrir a alguien que de verdad lo supiera tanto como Tom pero a la vez que dijera como podia caminar sobre aquel suelo resbaladiso que se habia convertido esta situacion.

- Bill, ¿dime que esta pasando? - Le habia llamado en cuanto habia regresado a casa. El se escuchaba algo dudoso del otro lado de la linea.
- Gustav, no soy yo el indicado, esto tienes que hablarlo con Tom -
- Tu eres casi Tom asi que dime... - note que mi voz sonaba descontrolada, Bill jamas me diria nada mientras que yo usara ese tono. - Perdon Bill, es solo que, esto me tiene descontrolado y algo enfurecido, me siento engañado y quiciera saber porque -
- Tom esta en una cita... pero supongo -
- Almenos dime con lo que puedo contar -
- Bien... Gustav... como decirlo -
- Solo dilo -
- Wendy a estado buscando a Tom - Y ahora habia caido en el suelo resbaloso. - ¿Gustav? -
- Si, sigo aqui -
- Lo.. lo tengo que hablar con el -
- Y con ella -
- Si, yo... ya lo se -
- Lo siento Gustav... yo... el no lo provoco se que es un idiota con las chicas, pero jamas lo aria con ella... te lo juro - Bill decia la verdad, ya que si fuera al reves ninguno de los dos me lo hubiera querido confesar o Bill hubiera detenido a Tom y hubiera corrido a decirmelo.
- Esta Bien... escucha tengo que cortar -
- Entiendo... quieres que... ¿vaya? -
- no, no estoy bien, nos vemos -
- Adios - Y colgue. No podia creer aquello. Bueno solo en una parte, Wendy era una... bah... no merece que la mencione si quiera. Deberia ir a su casa y reclamarle todo esto... pero no ganaria nada... nada en absoluto. ¿Que puedo hacer?, aun con todo esto... yo la queria. Sali a mi patio trasero necesitaba tomar aire. Alli mire a casa de Amber, poria ir... no, pensaria que soy un chico debil. No, me quedaria aqui para tomar fuerzas para mañana.
- Hey inadaptado -Mire hacia atras mi hermana. Genial. Deby. - mama dice que entres -
- Ahora voy -
- Hum.. no, soy tu mandadera - se hacerco a mi y me miro algo enfadada. Despues su gesto cambio. - ¿que te pasa? -
- Nada, nada - por dios era patetico.
- Sueltalo, no te rogare como a una niñita creeme -
- Es.... - su nombre se atoro en mi garganta.
- Esa chica, ¿verdad? - Era tan obvio.
- Si, creo que ella me uso y ahora le coquetea a Tom -
- Hermanito te dire algo... fuiste muy ciego, era tan obvio se le iban los ojos por Tom -
- Oh - solo pude emitir ese sonido. Siempre fue como Bill decia, "Tom siempre se queda con la chica".
- Gustav... no quise sonar asi... escucha, pr lo que eh visto te has desvivido por esa chica, ya quiciera yo que Hank hiciera lo que tu haz echo por esa - Sin quererlo mucho, hasta lo sabia aquello, realmente habia sido bueno con ella. Todo para que me tratara de esta manera. - Hermano, vamos, no te aflijas, mandala muy lejos. Ella se lo pierde. Enserio no dudes que eres un gran chico, cualquiera de mis amigas mataria por tener a alguien como tu - Me palmeo la espalda y me devolvio un poco la esperanza de que realmente ella era la del error.
- Gracias -
- De nada, ahora te espero haya dentro -
- Bien - Se puso de pie y se alejo, mientras yo veia como el sol se estaba metiendo. Entonces lo supe.

Despues de la cena sali de nuevo al patio y jugue a rebotar una pelota contra la cerca de enfrente, daba a la casa de Amber.
- Hey, no te eh visto en dias - Era amber.
- Hola -
- Hum.. Bill me dijo... -
- Parece que ustedes se han echo buenos amigos -
- Si, el me cae muy bien, es como la hermana que nunca tuve -
- Te matara cuando se entere que dijiste eso jajajajjaa -
- Ya lo eh dicho, y todos casi mueren de risa -
- Me imagino el berrinche que debio hacer -
- Lo tengo gravado, cuando quieras te lo enseño jajajajaja -
- Sin duda -
- ¿Estas bien? -
- Que te puedo decir -
- Que la dejaras -
- Hum... -
- No me diras que aun lo piensas -
- Tengo algo para ella -
-¿En serio? -
- Claro, pero necesitare tu ayuda -
- Cuenta conmigo - Entonces ambos nos miramos y la tome de la mano. Ella reclino su cabeza contra mi hombro.

viernes, 29 de abril de 2011

Disculpa si te llamo Amor Capitulo 10

- Bien... - Amber limpio con su brazo su frente. - quedo bastante bien -
- Bueno que mas puedes decir despues de 2 horas de limpiar -
- jajaja cierto, me soprende que aun nos quedara pintura -
- Bien podrias escurrir my ropa y sacarias como 3 litros -
- jajajja es verdad pareces una manzana enorme -
- ja-ja- ja, mira quien lo dice -
- Jum... - ella hizo un mohin y cruzo los brazos.
- jajajajaja - no pude mas y rompi a reir.
- Que gracioso, Shäfer -
- Oye... - en ese momento el telefono sono y ambos nos dirigimos a una mesita que estaba en su sala.
- No toques nada -
- ok jefesita - la verdad era que tampoco queria ensuciar nada. Y hasta ella tomo una toalla y descolgo el telefono. - Hallo?... oh si, muy bien señora... si el... el se encuentra aqui, quiere que la comunique con el?... oh, bien, bien yo se lo dire... buenas noches, igualmente... adios. -
- Bien Shäfer, tu novia esta en tu casa esperandote -
- ¿¡Que!? - pero como, Dios, no.
- Sera mejor que llegues, es tarde - entonces mire el relog. Las 9:15. No era tan tarde, pero si wendy estaba ahi, seria mejor que me largara de ahi pronto.
- Cierto, nos vemos Amber.- Me dirigia a la salida.
- ¿no quieres una toalla o algo? -
- No, no, quiero llegar lo mas rapido posilble. - sali de su casa y corri hasta la puerta de mi casa, antes de tocar, tome una bocanada de aire para...
- Hola, Gustav - Demonios - ¿con que en casa de....
- Hola Wendy - hasta ese momento pude sacar el aire.
- Bien, ya que perdimos este dia, gracias a tu falta de resposabilidad, nos veremos mañana, te espero en mi casa a las 9 en punto.
- Bien - no queria discutir mucho menos con ella. Pero parecia que esto la molestaba aun mas.
- ¿pero acaso no me diras nada mas? -
- ¿por que habria de hacerlo? -
- ¡Como que por que!, ¡Eres mi novio! - y aquella palabra al fin habia sido dicha.
- Bien... si lo soy.... puedo... - en ese momento me deslice un escalon y la atrape en un beso.


- ¿Quieres decir que.... -
- Si, al fin lo dijo -
- Vaya... sin palabras - Habia estado en vuelto en una llamada telefonica con Georg, ya que al parecer "Alguien" lo habia ido a buscar, para encontrarme a mi.
- ¿tan malo es acaso? -
- No, no hombre.. bueno ¿tu la quieres? - esa palabra. - ¿Gustav? -
- Si, si claro... es mi.. mi novia -
- Bien, es solo que Tom a dicho que... - Antes de que Georg continuara mi madre aparecio en mi puerta y con un gesto adivine que queria que colgara, no la enfadaria mas, despues de lo de esta tarde, no queria mas problemas.
- Hagen, tengo que colgar, y por cierto, me te debo una paliza, no veremos -
- Hey Gustav... deberias hablar con Tom -
- ¿Hum?... pero para que -
- Gustav - mi madre.
- Bien, lo are mañana, hasta luego Georg -
- Adios  - colgue el telefono y mi mama me miro.
- Duermete -
- Bien - sin duda habia heredado su temperamento, asi que sabia bien que debia acatar sus ordenes al menos hoy.

- Ire a ensayar con Wendy -
- Me parece bien - Mi padre leeia el periodico y se llevaba una taza de cafe a la boca.
- Cierto, despues de todo, se lo debes - mi madre sacaba unas tostadas a las que les ponia algo de mermelada.
- Bien.. hum.. me voi-
- ¿tan temprano? -
- Si, ella fue bastante especifica en el horario -
- Bien, cuidate hijo -
- No regreses tarde -
- No lo are mama, adios -
Bien, seria algo aburrido relatar todo lo que paso despues de eso, asi que sera breve y consiso. No me quedo mas tiempo que para respirar. Wendy ya era estricta con eso de los ensayos, pero ahora era extremista. De la escuela a su casa y de su casa a la mia. Ahora si apenas veia a mis padres y a mi hermana. Mucho menos a mis amigos y que decir de la charla que debia tener con Tom.  Tampoco tuve mas contacto con Amber, por alguna extraña razon sabia que Wendy queria alejarme especificamente de ella. Hasta en la escuela estaba con ella todo el tiempo. El unico momento en el que estaba solo era el baño. Y fue en uno de esos episodios en los que me encontre con Tom.

jueves, 28 de abril de 2011

Disculpa si te llamo Amor Capitulo 9

Podria decirles que las cosas, mejoraron. Pero... bueno, nisiquiera sabia que pasaba entre ella y yo, no sabia ni lo que eramos. "Mas que su novio pareces su esclavo" me decian, y aveces realmente me sentia como uno. Quiero decir, no creo que cargar su bolso, llevarla de compras y esas cosas son las que se hacen para una obra. Pff ya hasta habia dejado de ir a mis clases de bateria, todo por una chica, ¿quien lo creeria?, si apenas veia a mis amigos, pero seguia... seguia con ella. Soy un idiota. Me encontraba en mi habitacion, intentando recordar el ritmo de alguna cancion, pero no podia, solo venia a mi mente "Gustav, esta mal, Gustav, no es asi, Gustav, ¡Gustav!, ¡Gustav!, - ¡Aaaah, maldicion! - Me deje caer en mi cama y me tape la cara con la almohada. Como podia ser que dejara todo lo que queria por ella. ¿acaso de verdad estaria enamorado?.
- ¿Gustav, cariño? - Me quite la almohada de la cara y vi que era mi madre, tenia el telefono entre sus manos y con una mano tapaba la bosina - Es Wendy - Oh genial.
- Dile... Dile... no estoy, por favor - No podia creer que le dijera a mi madre que mintiera. Era mi madre, una persona resonsable y honesta, creo que jamas la habia escuchado decir una mentira en la vida. Me miro y arrugo en entrecejo, realmente reprovaba mi comportamiento. Pero despues me sonrio levemente.
- Wendy, querida no esta... fue a casa de Georg, si yo le dire que llamaste - ella no me dejaba de mirar, y el interrogatorio se hacercaba. - Bien, hasta luego - Colgo el telefono y le sonrei aliviado. Me volvi a acostar en la cama. - Bien y me diras ¿por que te ocultas de tu... amiga? - juraria que estaba apunto de decir otra cosa.
- Bien, yo... no lo se... estoy un poco cansado y se que no rendire en ensayos -
- Es verdad, has estado ensayando demaciado - bueno al menos algo a mi favor - pero eso no es excusa, sabes que no me gustan las mentiras -
- Lo se, lo lamento -
- No es a mi a quien tienes que pedirle disculpas -
- Lo se - dije con resignacion, tal vez tendria que hablarle o...
- Pero por ahora, llevale esta tarta a la señora Green -


Era la primera ves que entraba a la casa Green, bien quiero decir desde que regresaron, antes este era como mi segundo hogar. Caminaba con una mano en los bolsillos y en la otra la tarta. Era el tiempo que hacia bastante viento asi que lleve una sudadera. Toque un par de veces.
- No ahi nadie en casa - Escuche una voz dentro de la casa, burlona.
- Amber abre de una vez - Dije divertido.
- Vaya que amargado - me abrio la puerta. Tenia marcas de pintura verde en todo su rostro y en sus jeans y camiseta.
- Metallica -
- Bueno al menos no has cambiado de gustos, jajajajaja, entra, mi mama regresara en unos minutos, -
- Bueno yo... -
- ¿mami te regaña?, oh no ya se... ¿tu novia? -
- Bueno.. no se si somos novios - dije entrando en la casa. Todo seguia igual.
- ¿como? -
- Bueno... si, ninguno lo a dicho -
- Vaya pero si me han dicho que te trae.... -
- Moritz - Dije conluyente.
- Hum.. bueno -
- ¿Has hablado con el? -
- Si ayer vino con unos chicos un tanto... estraños -
- Bill y Tom -
- Si, ellos son... interesantes -
- jajjajaaj al menos no destruyeron tu casa -
- No, no y apenas estamos redecorando -
- Por eso... - me toque la mejilla.
- Ah si, la pintura, estoi pintando mi cuarto, ya sabes no lo visitaba desde hace años y digamos que he crecido -
- Si tu lo dices -
- Hye calmate Shäfer, tu tampoco eres muy alto, pasarias por un Gnomo facilmente jajajajajaj -
- Ya veras - le di un suave golpe en el hombro.


- ¿y quieres que te ayude? - dije tomando la brocha que ella me ofrecia.
- ¡OH vamos!, ¿acaso es demaciado rudo?, ¿preferirias llevarme al manicure? - de nuevo estallaba en carcajadas en mi cara. Hagen me las pagaria.
- Ja-ja-ja -
- Vamos, no te romperas una uña -
- hum... -
Sobra decir lo mucho que la habia estrañado. Todo el tiempo no la pasamos bromeando, uno sobre el otro. Yo me coloque el gorro de la sudadera y la asuste. Ella volteo de la pared que pintaba y solto la brocha que cayo directo a mi cara, pintandola de verde manzana.
- pff.. pff... jajajajajajajaj, eos te ganas por asustarme asi, jajajajajajja - se habia puesto roja de la risa y unas cuantas lagrimillas se le salian por los ojos. - te juro que estoy.. jajjaja.... llorando jajajajaja -
-Ten secate con esto... - entonces mi brocha la habia mintado desde la frente hasta la barbilla.
- ¡Eres un...! - sali corriendo por todo su cuarto mientras ella iba tras de mi. Si que la habia extrañado.

viernes, 22 de abril de 2011

Disculpa si te llamo Amor Capitulo 8

-Haber de nuevo, ¿Tan rápido te marchas? Todavía falta mucho para que amanezca. Es el canto del ruiseñor, no el de la alondra el que se escucha. Todas las noches se posa a cantar en aquel granado. Es el ruiseñor, amado mío.
- Es la alondra que advierte que ya va a amanecer; no es el ruiseñor. Observa, amada mía, cómo se van tiñendo las nubes de levante con los colores del alba. Ya se extinguen las teas de la noche. Ya se adelanta el día con veloz paso sobre las mojadas cumbres de los montes. Tengo que marcharme, de otra manera aquí me aguarda la muerte.
-No es ésa la luz del alba. Te lo puedo aseverar. Es un meteoro que de su lumbre ha despojado el Sol para guiarte por el camino a Mantua. No te vayas. ¿Por qué partes tan rápido?
-¡Que me capturen, que me maten! Si lo ordenas... - Antes de que pudiera seguir el telefono interrumpio mi ensayo - debo contestar.
- Dios, yo no puedo trabajar asi - Bill agito el guion y fue a la sala.-
- Dramatico - me pare y corri hacia el telefono que estaba en la sala. y lo descolgue - ¿hola? -
- ¡Gustav! - era la vivaz voz de Wendy - Ven a ensayar a mi casa, cambie de opinion- Si gracias yo tambien estoy bien, oh ya no importa.
- Bien ire -
- Bien - colgo el telefono.
- Esa cara de resignacion, quiere decir que otra vez...-
- Ya no digas nada - era cierto Wendy si habia comportado de una manera algo diferente estos dias, yo se lo adjudicava a que estaba estresada por la obra, ya era en un mes.
- Solo digo que te estas dejando dominar demaciado Gustav -
- No mucho... solo lo necesario... ya vamos Bill -
- Ah no, yo no ire, tu calma a la fieresilla XDD -
- Vamos no la llames asi - ambos nos dirigiamos a la salida. Pero cuando abri habia una pequeña chica, de largo y ondulado cabello castaño con su puño levantado y ligeramente apretado.
- OH lo... lo siento - el rubor tiño sus blancas mejillas. - Yo solo... ¿Gustav? -
- ¿Si? -
- Oh vaya, ¿es que acaso no me reconoces? - mire a Bill y en hizo un gesto con los hombros.
- Oh, este... yo lo siento tanto pero no -
- No te preocupes me lo suponia, soy Amber Green -
- ¿Amber?...¿Amber?... ¡Amber! - Ahora lo recordaba. - ¡Vaya regresaste! - avance hasta ella y la abrace fuertemente.
- Sip, regrese -
- has cambiado -
- hahahahhhaha tu tambien ¿eh? - ella movio un poco mi gorra.
- Vaya me alegra verte -
- Lo se, tantos años -
- 6 para ser honestos -
- Uff, cierto -
- ¿y te quedaras en tu casa?, bien quiero decir en... -
- Si, si me quedare en la casa ^^ -
- Wow, aun no lo puedo creer, es asombroso -
- hahahah era lo menos que podias decir, despues de no reconocerme en tu puerta -
- Vamos hasta tu preguntaste -
- Pero ya lo sabia -
- Entonces.... -
- Ejem... - una voz femenima hablo detras de Amber y note la mirada de esos ojos verdes - ¿Gustav? -
- Wendy - parecia un poco enfadada, con sus brazos cruzados y ceño fruncido. Amber volteo y le dedico una sonrisa.
- Hola, ¿que tal? - pero ella paso de largo y fue hacia mi.
- Gusti, te estuba esperando - ¿Gusti?.
- Iba para haya -
-¿y quien te detuvo? - La verdad me enojo un poco la forma tan despectiva en como miro a la pobre de Amber sin nisiquiera conocerla.
- Gustav, nos vemos luego - Ella se despidio con un timido gesto de la mano.
- Yo tambien me voy - Bill habia permanecido ahi, por poco lo olvidaba, era una de las pocas veces que no estaba hablando como loro. Los vi mientras se alejaron una distancia prudente.
- Oye eso no fue educado -
- ¡A quien le importa!, ¿que hacias con ella?, ¿y quien demonios era? - esta era tambien una parte que no conocia de ella.
- Wendy, hablaremos cuando te calmes - Me habia dado media vuelta para entrar de nuevo a la casa. no me gustaba pelear y menos me gustaria hacerlo con ella. Pero una mano me detuvo y me jalo.
- No, Gusti, no por favor no te enfades... es solo que me pone celosa - ¿Que la ponia que?- porque... porque me gustas... - ella tomo mi cara y la junto lentamente a ella en un beso.